La memoria del clérigo y distinguido poeta Francisco de Rioja del siglo XVI y XVII se conserva desde 1845 con el nombre de esta calle sevillana.
La céntrica localización de esta calle, que conecta Sierpes con Tetuán alargándose hasta la plaza Magdalena, ha provocado que esta arteria de la ciudad siempre se haya caracterizado por un gran movimiento, acompañado de mucha vida. El desaparecido teatro San Fernando, bares, cafés, paradas de carruajes, atrayentes escaparates… han contribuido y contribuyen a ello.