martes, 22 de diciembre de 2015

Facultad de Bellas Artes de Sevilla, antiguo edificio de la universidad literraria de Sevilla o Casa Profesa de los jesuitas y Panteón de los Sevillanos Ilustres.


En la céntrica y breve Calle Laraña, de la que luego nos ocuparemos, en su nº 3 un ir y venir de juventud nos advierte que allí existe un inmueble repleto de vida. Si nos acercamos comprobamos que es la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, la construcción difiere de la de una universidad al uso,  y destaca aún más, entre los edificios donde se exhibe: El Palacio de los Marqueses de la Motilla, y sobre todo la Iglesia de La Anunciación. Y es que la obra de la Facultad rezuma historia por los cuatro costados. Vamos a adentrarnos un poco en ella, concretamente nos remontaremos a 1565.
En febrero de 1558 los jesuitas (más formalmente se hacía llamar, miembros de la Compañá de Jesús) adquieren la residencia donde años más tarde elaborarán su sede. Como en todos los lugares donde se han instalado, la ubicación ya por aquel entonces era privilegiada. En 1565 empieza la construcción de la suntuosa iglesia que se dedica ala Anunciación de la Virgen
.

 

lunes, 14 de diciembre de 2015

jardines de Murillo


 
 

En otros tiempos todos estos terrenos pertenecían al Alcázar, concretamente eran parte de su huerta, que se llamaba del Retiro. Antiguamente la Feria se celebraba en el Prado de San Sebastián. En 1862 no hay más remedio que acometer una ampliación de la Feria. Consecuentemente la realeza dona a la ciudad un poco de espacio para tal objetivo.

martes, 8 de diciembre de 2015

Gran Matadero de Sevilla


En la entrada al matadero unos azulejos rezan así...
“Aquí estuvo la fragua donde se templó el torero sevillano durante 200 años. En estos patios de este matadero aprendió a torearte de la torería sevillana: Costillares, Curro Guillén, Cuchares, Pepe Luis Vázquez, Manolo Vázquez Diego Puerta…”
La Afición de Sevilla.


A principios del siglo pasado, y antes incluso, los gobernantes tenían claro que las grandes urbes debían prepararse para lo que parecía inevitable, y posteriormente superaría cualquier expectativa. La apertura de avenidas la ordenación de los edificios en manzanas que dieran cabida a una creciente población de las ciudades se hacía indispensable. Barcelona se encomendó desde 1841 a Ildefonso Cerdá, Madrid fue más perezosa y lo pagó caro pero también sucumbió a los proyectos de Secundino Zuazo. Sevilla no permaneció al margen de esta tendencia. A primeros del siglo

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Archivo General de Indias. II

Aunque el valor más importante radica en su contenido, es decir en lo que guarda. Es indudable que este edificio ostenta un valor relevante y destacado en el histórico patrimonio hispalense.
Dos Arquitectos, dos reyes, dos momentos en la historia. Esto es lo que distingue a esta construcción. En un principio en el siglo XVI, Felipe II estatuye la necesidad de un espacio para los mercaderes, encarga el proyecto al arquitecto real a Juan de Herrera

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Archivo General de Indias. I

"En una ciudad sin mar vivo, Junto a un río con olor a sal y tierra nueva. Un río, que me trae en sus pleamares océanos lejanos, Que saben a esperanza, sangre y mestizaje. Tras esta fachada cotidiana, Que no detiene al caminante, Guardo la memoria de un pueblo Y de mil tierras unidas por océanos, Guardo cinco siglos de olor a mar. Junto a este río nací y en su orilla, Me hice piedra con ilusiones de plata, Más tarde testigo a fuerza de palabra. Me hice pasado presente y futuro, Historia y verdad, Memoria de un continente. Me hice archivo General de Indias, Memoria del nuevo Mundo. El tiempo avanza y en mis entrañas, Guardo la memoria de un continente, De una era que cambió al mundo. Mis estancias siguen siendo torres de Babel, Dónde hombres y mujeres de todo el mundo, Recuperan la memoria del pasado, Haciéndola presente y legado futuro. Mis estancias vuelven a ser recorridas por multitudes, En ellas ya no se deciden tonelajes, Ni partidas de galeones vecinos. La plata no deslumbra en mis ventanas, Y sin embargo mi piel restaurada rejuvenece, Con cada palabra, frase y memoria resucitada, Con cada conocimiento e historia mostrada, Con cada memoria perpetuada. Soy el Archivo General de Indias, Memoria del nuevo mundo, Y en mis entrañas, guardo la huella y la clave, Para comprendernos a nosotros mismos”.
“Archivo General de Indias”. Sevilla, España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Gobierno de España.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Calle Hernando Colón

Esta calle estaba diferenciada en dos tramos. El primero se extendía desde La Plaza San Francisco hasta el viraje que adopta la calzada para encaramarse a la Catedral, recibió el nombre hasta el siglo XIV de Alfayates, por ubicarse aquí el gremio de los sastres, posteriormente se denominó Tundidores (los encargados de terminar, e igualar con tijeras los pelos de los paños) y así se conoció hasta 1868. El segundo tramo

jueves, 12 de noviembre de 2015

Plaza Nueva

Como dice Arturo Pareja Obregón en su canción…
“Me da igual/Cantar en sierpes/Que en la plaza nueva/Pasear por esas callecitas/Tan estrechas
Quiero Ser/Un Vagabundo Mas/Tapado Por Estrellas/Que Alumbran Mi Ciudad”
 


Hablamos de la más céntrica y seguramente la más cómoda y tranquila, teniendo en cuenta su ubicación, de las plazas sevillanas. Hasta los setenta uno podía alquilar por unos reales  una silla plegable y tomar asiento al Sol, disfrutando del momento, los domingos, antes de comer, era parada obligada de las niñeras de las familias acomodadas de Sevilla.



miércoles, 4 de noviembre de 2015

Costurero de la Reina


Un portón dominaba la esquina de un lateral del muro que protegía los jardines de San Telmo, hoy el Parque de María Luisa próximo al Guadalquivir, dando paso al antiguo Paseo de la Bella Flor, actual Paseo de las Delicias. Por aquí se avituallaban los carros de los residentes del Palacio, conformaba la salida natural al muelle del embarcadero del río, y además por aquí era habitual ver al
Duque y a su séquito salir de cacería. Por esta razón Antonio de Orleans (duque de Montpensier) no dudó en hacer construir, en sus aledaños, en 1893 un pequeño pabellón para dar cobijo a la guardia militar y cuando esta no estuviera fuera la estancia de los guardabosques.

viernes, 30 de octubre de 2015

Los caballeros veinticuatro y el antiguo gobierno de Sevilla.

Aquí se reunían los caballeros veinticuatro y demás cargos consistoriales.
Situémonos en la España del siglo XVI, El Imperio reinado Felipe II era caldo de cultivo de continuados abusos de poder, y quienes tenían potestad para gobernar no perseguían la justicia precisamente, sino más bien solían atender a criterios arbitrarios que repercutían en su propio beneficio. Por Sevilla pasaba toda la riqueza que provenía de América, consecuentemente había adoptado un papel primordial en el poder imperial, y los desmanes administrativos eran mayores aquí. Las quejas al Rey de los sevillanos eran habituales. Como anécdota que ilustra este desaguisado basta decir que en el muro de la Puerta Osario un anónimo rótulo rezaba así en la edad media: “Esta es la ciudad del desorden y del mal gobierno".

martes, 27 de octubre de 2015

Hospital de los Viejos

fachadas del edificio: (de izquierda a derecha) calle Viriato, calle Los Viejos y calle Amparo
Estamos ante el primer hospital geriátrico de Europa. En aquella época, se fueron anexionando varias casas de vecinos, adquiriéndolas poco a poco hasta encontrarnos con la construcción que da a tres calles: Viriato, Amparo y calle de los viejos. Conocido como el Hospital de “Los Viejos”, y situado en la calle de este nombre, data su origen de 1355, gracias a la implicación de algunos sacerdotes sevillanos para velar como exponen sus reglas “sustento y regalo de la venerable ancianidad y honrada vejez”.  Se estableció que treinta sacerdotes naturales de Sevilla, de los cuales al menos 4 de ellos debían ser canónigos de la Catedral. Esta primitiva cofradía de sacerdotes, que en un principio fijaron su sede en la iglesia de Santa Catalina, se  propusieron acoger a treinta pobres, 17 hombres y el resto mujeres, mayores de sesenta años, que aunque necesitados no estuvieran en la mendicidad. Sin embargo a finales del siglo XIV reciben la donación del antiguo hospital de San Bernardo que se transformará en su nuevo centro. Los donantes no eran otros que la cofradía de San Juan de la Palma, hermandad que se fusionó e impulsó el cometido del hospital. La placa que mostraba en su puerta rezaba: “Hospital de San Bernardo, vulgo de los viejos para pobres vergonzantes de esta ciudad”

sábado, 24 de octubre de 2015

Corral de vecinos, el Corral del Conde

En Sevilla el vocablo avío aún no es una palabra olvidada, nunca se hablará de trajes de faralaes ni de calesas, aquí son trajes de gitana y coches de caballos, unos botines son unas zapatillas de deporte , unas tirantas son los típicos tirantes de una camiseta, calentitos son los churros, a las atracciones de la feria se les conoce como cacharritos, a las gorras se les llama mascotas y los patios y los corrales son una misma cosa, hasta el punto de que en muchos textos se refieren al Corral de los Naranjos para hablar del famoso Patio de los Naranjos.
La influencia árabe se deja notar y se dice que los corrales de vecinos se asemejan mucho a lo que fueron los callejones árabes, donde varias familias se alojaban y por las noches se cerraba su paso. Pero es en el siglo XVI,  a raíz del vertiginoso crecimiento que sufre la población de Sevilla, cuando la ciudad es incapaz de albergar tantas viviendas, y se multiplican los corrales de vecinos, que se muestran como una solución que prácticamente ha sobrevivido hasta nuestros días.

martes, 20 de octubre de 2015

Calle Alcaiceria de la Loza



Actualmente los centros comerciales serían el equivalente de las alcaicerías islámicas, que se referían a barrios o espacios donde estaba permitida la venta de artículos al por mayor, en la práctica se mercadeaba con todo tipo de productos. Sin embargo los más relevantes, que llegaron incluso a adueñarse del término fueron los artículos relacionados con la seda. De esta forma en el siglo XII se levantó en Isbiliya, como se conocía por entonces a la ciudad, la Alcaicería mayor o de la seda tomando como epicentro la actual calle Hernando Colón, influenciado por los ánimos de los califas del momento empeñados en cambiar la fisonomía de la metrópolis con avenidas más anchas. 
No obstante en el siglo IX en la calle Alcaicería de la Loza ya existía una, un lugar dominado por mercaderes en cuyas fachadas articulaban sus tiendas, que se extendían por toda la serpenteante y angosta calle. Aunque antiguamente siempre hubo intenciones de ensanchar la desalineada vía que une las importantes zonas de la Alfalfa y el Salvador, la estrechez de la arteria ayudaba a luchar contra la intemperie, donde se comerciaba.